• Mecanismo de acción:
    • Inhibe el cotransporte de sodio, potasio y cloruro, y en menor medida de calcio y magnesio, en la rama ascendente del asa del Henle, impidiendo la reabsorción de dichos electrolitos.
  • Efecto farmacológico:
    • La Torasemida se comporta como un diurético potente de alto techo, eliminando grandes volúmenes de orina y favoreciendo la eliminación de hasta el 20-25% del sodio filtrado. Sus efectos son rápidos y de corta duración.
  • Indicaciones terapéuticas:
    • Edema: Tratamiento de edemas de todo tipo, como aquellos asociados a insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal, síndrome nefrótico o cirrosis hepática.
    • Hipertensión arterial: Tratamiento de la hipertensión arterial, tanto sola como asociada a otros antihipertensivos.
    • Las formas parenterales se reservarán para aquellos pacientes en los que no se pueda administrar la torasemida por vía oral o en los que se precise un efecto diurético rápido. Los pacientes serán tratados por vía oral tan pronto como sea posible.
  • Contraindicaciones:
    • Alergia a sulfamidas o hipersensibilidad a cualquier otro componente del medicamento. Debido a su similitud química con las sulfonilureas y las tiazidas, se recomienda evitar la utilización de torasemida en pacientes con alergia con alergia a sulfonilureas o alergia a tiazidas, ante el riesgo de reacciones de hipersensibilidad cruzada.
    • Desequilibrio electrolítico grave y no corregido, como en caso de hipovolemia, deshidratación, hipopotasemia o hiponatremia grave. La torasemida aumenta la eliminación de agua y de electrolitos, por lo que podría agravar aún más estos cuadros. Antes de iniciar un tratamiento con un diurético, debe normalizarse el equilibrio hidroelectrolítico.
    • Encefalopatía hepática asociada a cirrosis hepática. La utilización de diuréticos en estos pacientes podría empeorar la encefalopatía hepática como consecuencia del desequilibrio hidroelectrolítico.
    • Anuria. Los pacientes con insuficiencia renal y anuria no suelen responder a la toresamida, por lo que se recomienda evitar su utilización.
  • Interacción con otros medicamentos o alimentos:
    • AINE. La administración concomiante de un AINE podría reducir el efecto diurético y antihipertensivo. Por otra parte, el empleo simultáneo de un AINE y un diurético puede aumentar el riesgo de insuficiencia renal asociado al AINE, especialmente en pacientes deshidratados y con hipovolemia.
    • Aminoglucósidos. Existe un mayor riesgo de ototoxicidad y nefrotoxicidad, especialmente en pacientes con insuficiencia renal. Ante el riesgo de ototoxicidad irreversible, se recomienda evitar su asociación. En caso de que esto no fuera posible, se deben utilizar bajo riguroso control médico, controlando los niveles plasmáticos del aminoglucósido y vigilando al paciente por si apareciesen síntomas de ototoxicidad (vértigo, tinnitus, pérdida de agudeza acústica) o nefrotoxicidad (oliguria, incremento de los niveles de creatinina plasmática)
    • Antihipertensivos. A pesar de que los diuréticos se han asociado con éxito para el tratamiento de la hipertensión con otros antihipertensivos como IECA, beta-bloqueantes o antagonistas del calcio, se puede potenciar el riesgo de hipotensión. Puede ser necesario suspender el tratamiento algunos días antes de iniciar el tratamiento con otro antihipertensivo.
    • Digoxina. La hipopotasemia podría aumentar el riesgo de toxicidad por digoxina (arritmias cardíacas). Se recomienda controlar los niveles de potasio, y en caso de hipopotasemia (<3,5mEq/l) reducir la dosis de torasemida, administrar suplementos de potasio o asociar un diurético ahorrador de potasio o un IECA.
    • Fármacos hipokalemiantes (agonistas beta-adrenérgicos, corticosteroides, tetracosáctido, amfotericina B, carbenoxolona, regaliz a altas dosis, laxantes en caso de uso prolongado). Existe mayor riesgo de hipopotasemia, por lo que se recomienda controlar los niveles de potasio y si fuera necesario, proceder a administrar un suplemento de potasio o un diurético ahorrador.
    • Fenotiazinas. Las fenotiazinas podrían incrementar el riesgo de hipotensión ortostática, al asociarlas a fármacos antihipertensivos como los diuréticos. Se recomienda vigilar al paciente y controlar periódicamente la presión arterial, especialmente al inicio del tratamiento.
    • Litio. Se han descrito algunos casos de intoxicación por litio en pacientes tratados con diuréticos del asa cuando el paciente tenia otros factores de riesgo como dietas hiposódicas. Se recomienda evitar la asociación, y si no fuera posible, monitorizar periódicamente los niveles de litio.
    • Pemetrexed. Éste se elimina inalterado por vía renal, principalmente mediante secreción tubular. La administración concomiante de diuréticos del asa, podría producir un retraso en el aclaramiento de pemetrexed. Esta combinación debe usarse con precaución. Si fuera necesario el uso concomiante, debe vigilarse estrechamente el aclaramiento de creatinina.
    • Prolongadores del intervalo QT (adenosina, antagonistas 5 – HT3, antiarritmicos de clase II y III, antidepresivos a altas dosis, ciertos antihistamínicos H1, antipalúdicos, trióxido de arsénico, formoterol, contrastes de gadolinio, ivabradina, levacetilmetadol, levosimendan, macrólidos, neurolépticos, pentamidina, algunas fluoroquinolonas, dasatinib, sunitinib, suxametonio, tracolimús, vardenafilo). La hipopotasemina inducida por diuréticos del asa podría incrementar el riesgo de prolongación del intervalo QT y la aparición de arritmias cardiacas ventriculares graves como la torsade de pointes. Se aconseja extremar las precauciones en estos pacientes, controlando la kalemia, y corrigiéndola en caso de hipopotasemia.
  • Precauciones y uso en situaciones especiales:
    • Precauciones:
    • Insuficiencia renal. Los pacientes con insuficiencia renal suelen presentar alteraciones hidroelectroliticas y del desequilibrio ácido-básico, que podrían ser agravadas por los diuréticos. Se recomienda por lo tanto normalizar estos desequilibrios antes de iniciar un tratamiento con torasemida. En estos pacientes es más normal que aparezcan reacciones adversas como hipotensión, encefalopatía hepática y ototoxicidad, por lo que se recomienda ajustar cuidadosamente la dosis. Por otra parte estos pacientes podrían requerir mayores dosis para alcanzar los objetivos terapéuticos.
    • Insuficiencia hepática. En pacientes con insuficiencia hepática y especialmente en caso de cirrosis hepática alcohólica, los diuréticos pueden desencadenar más fácilmente una encefalopatía hepática y coma hepático como consecuencia de la hipopotasemia. De igual manera, es más común la aparición de arritmias cardiacas con motivo de la posible hipomagnesemia. Se recomienda extremar las precauciones en estos pacientes, iniciando el tratamiento preferiblemente en el hospital con dosis bajas y monitorización frecuente de los niveles de potasio. Si fuera necesario se procederá a la administración de suplementos de potasio, diuréticos ahorradores y/o antagonistas de aldosterona. Es recomendable evitar su utilización en situaciones graves.
    • Hipotensión. Los diuréticos pueden dar lugar en ocasiones a fenómenos de hipotensión, sobretodo en personas mayores y en aquellas con cuadros que predispongan hacia la depleción hidrosalina, como pacientes con vómitos o diarrea intensa. La hipotensión podría favorecer la aparición de shock cardiovascular y precipitar la aparición de un infarto agudo de miocardio o de una vasculopatía cerebral, por lo que se aconseja extremar las precauciones y evitar situaciones de hipotensión, especialmente en pacientes con insuficiencia coronaria o isquemia cerebral. Se recomienda utilizar la dosis mínima de torasemida que consiga controlar la enfermedad, y evaluar periódicamente la presión arterial.
    • Dislipemia. Los diuréticos del asa se han asociado con incrementos de los niveles de lípidos plasmáticos, lo que podría aumentar el riesgo cardiovascular. Estos aumentos parecen producirse al principio del tratamiento, son ligeros y suelen revertir con el tratamiento continuado. No obstante se recomienda controlar periódicamente los niveles de colesterol y triglicéridos, sobre todo en pacientes con hipercolesterolemia o hipertrigliceridemia.
    • Historial de gota. Se han descrito aumentos asintomáticos de los niveles de ácido úrico, y en ocasiones ataques agudos de gota. Se recomienda por lo tanto extremar las precauciones en estos pacientes y en aquellos con hiperuricemia.
    • Lupus eritematoso. Se han descrito exacerbaciones de los síntomas del lupus eritematoso sistémico.
    • Reacciones de fotosensibilidad. Se han descrito algunos casos de reacciones de fotosensibilidad con diuréticos del asa, por lo que se recomienda evitar la exposición directa a la luz del sol o a la ultravioleta sin protección adecuada (filtros solares, ropa) hasta comprobar la tolerabilidad del medicamento.
    • Hipoproteinemia. En pacientes con bajos niveles de proteínas, como en el caso de síndrome nefrótico, parece disminuir la eficacia de la torasemida, potenciándose de igual modo su ototoxicidad. Es aconsejable ajustar cuidadosamente la posología.
    • Hipertrofia prostática. En pacientes con obstrucción intensa de la uretra podría aparecer retención urinaria. Antes de iniciar el tratamiento con torasemida se debe asegurar que el flujo de orina no está impedido.
    • Hipovolemia y depleción de electrolitos. Los diuréticos del asa pueden dar lugar a hipovolemia sintomática, alcalosis hipoclorémica y disminución de los niveles de electrolitos, especialmente de sodio, potasio y cloruro, y en menor medida de calcio y magnesio. La hipopotasemia constituye un factor de riesgo importante en pacientes con cardiopatías, y puede incrementar la toxicidad de los digitálicos. Esta hipopotasemia es más frecuente en pacientes con cirrosis hepática, diuresis intensa, dietas pobres en potasio o tratados con corticoides sistémicos o análogos de ACTH. No debe iniciarse nunca un tratamiento con torasemida sin antes normalizar el posible desequilibrio hidroelectrolitico que presenta el paciente. De igual manera se recomienda controlar periódicamente los niveles de electrolitos y dióxido de carbono, especialmente si el paciente refiere sed intensa, sequedad de boca, anorexia, debilidad, letargia, somnolencia, agitación, dolores o calambres musculares, miastenia, tetania, hipotensión, oliguria, taquicardia, nauseas y vómitos. En el caso de que se produjese un desequilibrio, se recomienda suspender el diurético temporalmente, hasta corregir dicha alteración, y reinstaurar de nuevo el tratamiento utilizando una dosis menor. El riesgo de hipopotasemia se puede reducir empleando dosis bajas de torasemida, siguiendo una dieta pobre en sodio y rica en potasio, o asociándola a un ahorrador de potasio, un IECA o un ARAII.
    • Ototoxicidad. La utilización de torasemida se ha asociado en ocasiones con la aparición de tinnitus, vértigo y/o sordera, normalmente reversibles. La sordera suele durar entre 1 – 24 horas, aunque en ocasiones se han dado casos permanentes. Estos fenómenos de ototoxicidad han aparecido especialmente en pacientes tratados con muy altas dosis, insuficiencia renal, tratamiento conjunto con otros fármacos ototóxicos (aminoglucósidos, cisplatino, vancomicina) o administración parenteral rápida. Se recomienda vigilar al paciente y ante cualquier síntoma de ototoxicidad (pérdida de agudeza acústica, tinnitus, vértigo), suspender el tratamiento y evaluar al paciente.
    • Advertencias: Dosis elevadas pueden originar diuresis profusa con pérdida de agua y electrolitos. Se aconseja supervisión médica estricta y evaluación periódica de la dosificación.
    • Los tratamientos con diuréticos deben iniciarse con las dosis menores ajustando posteriormente la posología a las necesidades del paciente.
    • Se recomienda monitorizar periódicamente la presión arterial y los niveles de sodio, potasio, glucemia, colesterol, triglicéridos, ácido úrico, BUN y creatinina.
    • En caso de hipopotasemia, se procederá a disminuir la dosis del diurético, instaurar una dieta pobre en sodio y rica en potasio, a administrar un suplemento de potasio o un diurético ahorrador de potasio o a combinar el tratamiento con un IECA o ARAII.
    • Se recomienda evaluar el tratamiento en caso de que el paciente describa síntomas de ototoxicidad.
    • Los viales de torasemida se deben administrar por vía intravenosa mediante inyección lenta en bolus, en al menos dos minutos, o por infusión intravenosa lenta.
    • Cuando se administre en infusión, se aconseja hidratar correctamente al paciente con suero salino al 0,9% antes y después de la infusión.
    • Situaciones especiales:
    • Embarazo. Categoría B de la FDA. En ensayos con ratas y conejas se ha observado toxicidad materno-infantil, con disminución del peso de las crías, aumento de la resorción y retraso de la osificación, usando dosis 5 y 4 veces superiores a las humanas respectivamente. No se han realiza ensayos adecuados y bien controlados en humanos por lo que el uso de la torasemida solo se acepta en caso de ausencia de alternativas terapéuticas más seguras, y siempre y cuando los beneficios superen los posibles riesgos. Las únicas probables indicaciones para la torasemida durante el embarazo serian desordenes cardiovasculares tales como edema pulmonar, hipertensión severa e insuficiencia cardiaca congestiva. El uso rutinario de diuréticos durante el embarazo normal es inadecuado y puede conllevar riesgos innecesarios. Estos fármacos no evitan la aparición de toxemia gravídica y no son útiles en el tratamiento de la toxemia.
    • Lactancia. Se desconoce si la torasemida se excreta en la leche, y las posibles consecuencias para el lactante. Ante el riesgo de reacciones adversas graves y debido a que los diuréticos pueden inhibir la lactancia materna, se recomienda evitar su utilización o suspender la lactancia materna.
    • Niños. No se han evaluado la seguridad y eficacia de la torasemida en niños y adolescentes menores de 18 años, por lo que no se recomienda su utilización.
    • Ancianos. Los ancianos son especialmente susceptibles a las reacciones adversas de los diuréticos, especialmente a la predisposición al desequilibrio electrolítico y a la hipotensión. Se recomienda extremar las precauciones en estos pacientes y no emplearlos durante largos periodos de tiempo.
    • Efectos sobre la conducción. La torasemida puede dar lugar a hipotensión y somnolencia, especialmente al inicio del tratamiento o al modificar la dosificación. Podría afectar sustancialmente a la capacidad para conducir y/o manejar maquinaria. Los pacientes deberán evitar manejar maquinaria peligrosa, incluyendo automóviles, hasta que tengan la certeza razonable de que el tratamiento farmacológico no les afecta de forma adversa.
  • Efectos secundarios y reacciones adversas:
    • La seguridad de la torasemida se ha evaluado en más de 4000 pacientes, de los que 800 fueron tratados durante al menos 6 meses, y casi 400 fueron tratados durante más de un año. Los efectos secundarios fueron generalmente transitorios y dosis-dependientes, consecuencia natural a su propia actividad farmacológica. Las cifras de suspensión del tratamiento rondan el 3% (pacientes tratados con insuficiencia cardiaca), 2% (insuficiencia renal) o 7,6% (cirrosis).
    • Digestivas. Náuseas (1,8%), vómitos, anorexia, diarrea (2%), dispepsia (1,6%), estreñimiento (1,8%), calambres abdominales o sequedad de boca. Se han comunicado casos de parestesias en los labios, hemorragia digestiva y hemorragia rectal.
    • Hepáticas. Incremento de los valores de transaminasas. Se ha desarrollado encefalopatía hepática en pacientes con cirrosis o ascitis como consecuencia de los desequilibrios electrolíticos.
    • Cardiovasculares. La hipovolemia intensa puede dar lugar a fenómenos de hipotensión e hipotensión ortostática. Se ha comunicado alteraciones del ECG (2%), dolor precordial (1,2%) y arritmia cardiaca, como taquicardia ventricular o fibrilación auricular. En casos extremos puede aparecer trombosis y embolia como consecuencia de la hemoconcentración.
    • Neurológicas / Psicológicas. Raramente aparece vértigo (3,2%), mareo, cefalea (7,3%), obnubilación leve o somnolencia, como consecuencia de la hipotensión. También insomnio (1,2%) y nerviosismo (1,1%).
    • Alérgicas / Dermatológicas. Ocasionalmente se puede producir prurito, urticaria, erupciones exantemáticas o reacciones de fotosensibilidad. Se ha descrito un caso de anafilaxia con angioedema.
    • Respiratorias. Rinitis (2,8%), tos (2%).
    • Osteomusculares. Dolor osteomuscular (1,8%), mialgia (1,6%).
    • Auditivas. Se han descrito casos de ototoxicidad, con tinnitus, trastornos acústicos transitorios o permanentes y sordera, de naturaleza transitoria, en especial en pacientes tratados con altas dosis, administración intravenosa rápida, pacientes con insuficiencia renal o con hipoproteinemia como el síndrome nefrótico.
    • Metabólicas. Se han comunicado casos de hiperuricemia, que raramente pueden desencadenar gota. También hiperglucemia, hipercolesterolemia con incrementos del colesterol LDL y VLDL, hipertrigliceridemia, incremento de los valores de nitrógeno ureico transitorio e incremento de los valores de creatinina sérica.
    • Hidroelectrolíticas. Debido a los efectos diuréticos de la torasemida, puede aparecer hipovolemia y desequilibrio electrolítico, con hipopotasemia, hiponatremia, hipocalcemia, hipomagnesemia, hipocloremia y alcalosis metabólica hipopotasémica o hipoclorémica. En orina es normal que aparezca hipercalciuria. Estos desequilibrios son más normales en el caso de dosis elevadas, cirrosis hepática o pacientes con restricciones de sodio. Estos cuadros pueden cursas con manifestaciones como polidipsia, deshidratación, confusión, miastenia, calambres musculares, tetania (muy raramente) o arritmia cardiaca.
    • Dopaje. La torasemida es una sustancia prohibida tanto dentro como fuera de la competición. Se considera sustancia específica y, por tanto, una violación de la norma en la que esté involucrada esta sustancia puede ocasionar una reducción de sanción siempre y cuando el deportista pueda demostrar que el uso de la sustancia específica en cuestión no fue con intención de aumentar su rendimiento deportivo.
  • Condiciones especiales de conservación:
    • Conservar en lugar fresco y seco.
  • Nombre comercial:
    • Dilutol
      • 10 Mg 30 Compr TLDlogo_dilutol.gif
      • 5 Mg 30 Compr TLD
      • 2,5 Mg 30 Compr TLD
      • 10 Mg 500 Compr EC
      • 5 Mg 500 Compr EC
    • Isodiur
      • 5 Mg 30 Compr TLDsutril neo.jpg
      • HTA 2,5 Mg 30 Compr TLD
    • Sutril
      • 10 Mg 30 Compr TLD
      • 5 Mg 30 Compr TLD
      • HTA 2,5 Mg 30 Compr TLD
      • 10 Mg 500 Compr EC
      • 5 Mg 500 Compr EC
      • Neo 10 Mg 30 Compr Liberación Prolongada TLD
      • Neo 5 Mg 30 Compr Liberación Prolongada TLD
      • Neo 10 Mg 500 Compr Liberación Prolongada EC TLD
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    • Torasemida EFG
      • 10 Mg 30 Compr TLD
      • 5 Mg 30 Compr TLDtorasemida.jpg
      • 2,5 Mg 30 Compr TLD
      • 10 Mg 500 Compr EC TLD
      • 5 Mg 500 Compr EC TLD
      • 2,5 Mg 500 Compr EC TLD
  • Condiciones de dispensación: con receta médica.